lunes, 8 de julio de 2013

Bergoglio vs.El Dios Cósmico

"Panteístas", "Autistas Espirituales" y "Politeístas" , así nos llamó ( me incluyo porque me sentí tremendamente aludida) Jorge Mario Bergoglio según una noticia publicada el domingo 7 de julio en Infobae, diario que consultó a Roberto Bosca, autor de New Age, la utopía religiosa de fin de siglo, para que diera su mirada acerca de esta corriente de la "Cultura Light", como la denominó el Sumo Pontífice.

Durante la lectura del artículo me iba embargando un cólera incontenible ¿por qué? porque nunca me ha parecido justo que la Iglesia emprenda cruzadas de desprestigio contra las demás creencias. Su estrategia es aprovecharse de su poder e influencias para desacreditar todo aquello que le brinde a la gente una salida a sus problemas y que no esté bajo su imperio. Así lo han hecho con las corrientes protestantes y otras tendencias separatistas, con los credos de los aborígenes y con los que se les han cruzado en el camino. Esta vez les llegó el turno a las religiones de oriente.

Nunca he entendido por qué esta institución es tan ambigua y doblemoralista. Es como si tuviera dos caras. Con una pregona el amor al prójimo, la humildad, la mansedumbre, la mortificación, el respeto, el amor incondicional y con la otra son capaces de emprender las más despiadadas e infames campañas para aplastar la honra de todo aquello que pueda "afectar" sus intereses.

Me atrevo a decir que este mismo comportamiento impío ha sido el que logró que tantos católicos abandonen las bancas los domingos y busquen solución a sus tribulaciones en otras doctrinas. Es el mismo que apabulló a tantos jóvenes de mi generación y terminó por generalizar el ateismo, la incredulidad y el egocentrismo, que, como dijo Bergoglio desembocó (en algunos casos, odio generalizar) en una tendencia espiritual individualista: El mal llamado New Age, el cual venía gestándose hace unas décadas (aproximadamente desde los 70).

La Iglesia nunca entendió que señalando, persiguiendo, castigando y tratando de extirpar de raíz la naturaleza humana no iba a conseguir nada. La letra no entra con sangre. Nadie quiere un Dios que lo juzgue.  La asechanza de la "brujería"  que estableció el Papa Lucio III en el año 1184 con la Inquisión sigue viva hoy en una versión moderna en la que se condenan a los gays  y a los que creemos que es posible tener una relación privada, personal y única con Dios, sin necesidad de intermediarios.

Ya es suficiente con vivir en un mundo en el que debemos tener la etiqueta de una ideología política, de un estado civil,  de una nacionalidad.  Es suficiente que de bebés nos caiga un chorro de agua que nos marque como católicos cuando ni siquiera podemos razonar.  Ahora bien, no es justo que algo tan personal, como lo es la espiritualidad tenga un rótulo en el que debemos encajar.

Fui bautizada como católica, creo en Dios, en Jesús, los cientos de vírgenes, incluso en los santos. Pero también me parecen muy coherentes y sorprendentes las enseñanzas de Buda, considero que las asanas del yoga te ayudan a lograr una experiencia mística, respeto los ritos indígenas y ¿por qué no? cabe la posibilidad de que la trinidad puede ser hindú o católica. Al fin y al cabo no hay una única verdad revelada, no sabemos a ciencia cierta si Dios es blanco o negro, o si es hombre o mujer. Lo importante acá no es quién tenga la razón sino ser mejores personas, encontrar la tan anhelada felicidad y vivir tranquilos.

Esta es la nota a raíz de la cual escribí estas palabras: http://www.infobae.com/notas/718783-Que-es-la-New-Age-y-por-que-es-condenada-por-el-papa-Francisco.html


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